Una de las pocas joyas que probablemente usaremos las 24 horas del día son las alianzas, y sobre ellas hablaremos a continuación.
Con casi 20 años de experiencia como orfebre, especializado en alianzas, puedo ofrecerte algunos consejos útiles a la hora de encargar las tuyas.
Hechas a medida
Seguramente has escuchado la frase “como anillo al dedo”. En este caso, es literal. Las alianzas deben realizarse a medida y, al usarlas, lo ideal es no sentirlas en el dedo. Si cada vez que miras tu mano y notas que llevas un anillo, significa que la medida es la correcta.
Las alianzas no deben apretar el dedo, pero tampoco quedar muy sueltas. Por eso es crucial medir correctamente. Aunque muchas joyerías utilizan una medida universal, existen métodos caseros que puedes aplicar sin acudir a una joyería. El método más preciso es medir el diámetro interno de cualquier anillo que te quede bien.
Incluso si tomas bien la medida, algunos modelos más anchos pueden resultarte incómodos, lo cual se soluciona fácilmente con un pequeño ajuste de tamaño.

El ancho correcto
Muchas veces me dicen: “Haik, quiero alianzas anchas”. El tema con los anillos anchos está directamente relacionado con el tamaño de la mano. Un anillo que supere los 7 mm de ancho puede resultar incómodo en una mano común, ya que ocupa más espacio en el dedo y dificulta su movimiento natural. Después de unos días de uso, puede que quieras quitártelo.
La medida más ancha recomendada es de 7 mm, a menos que tengas manos grandes y el anillo no interfiera en el movimiento natural del dedo. Mi consejo es probar distintos anchos, doblar el dedo varias veces, cerrar el puño y sentir si el anillo molesta o no.
En Haikmaro, ofrecemos el mismo modelo en diferentes anchos, como el PO17 Large y PO17.


El metal correcto
Las alianzas de plata o combinadas con oro se suelen utilizar para el compromiso, mientras que las de oro son tradicionales para el casamiento. Pasar de la plata al oro es un verdadero logro; las alianzas de oro son símbolo de amor y respeto. Quienes llevan alianzas de oro saben a lo que me refiero.
Para el casamiento, no es necesario que las alianzas sean muy gruesas o costosas. Pueden empezar con unas simples de oro, como una media caña fina, y con el tiempo, a medida que crece la relación, renovarlas por modelos más elaborados o incluso con diamantes. Lo importante es que te sientas feliz con el metal elegido.
La plata es un metal blanco, suave y liviano, con el color de la luna. El oro amarillo, en cambio, tiene el color del sol y es mucho más pesado, casi el doble que la plata, brindando una sensación única al llevarlo. También evoca poder y orgullo.
El oro blanco es mágico, con su tono metalizado tornasolado que cautiva la vista. Me refiero al auténtico oro blanco, hecho con Paladio, no al oro blanco rodinado o bañado, que es un tema que explicaré en otro post. El oro blanco te llena de energía y vitalidad.
También existen combinaciones de metales, que dependen del gusto personal. Hablaremos de esto en el siguiente ítem.

Personalización
Personalizar las alianzas es una excelente opción. Esta posibilidad la ofrece un orfebre, ya que las alianzas se fabrican a mano, siguiendo los componentes elegidos por el cliente. En Haikmaro, muchos de nuestros modelos se pueden modificar a gusto, permitiendo cambiar el color y la ubicación de las piedras, así como combinar los distintos tonos de los metales.
Modelos como el HM17 son completamente personalizables. Puedes combinar los tres colores de oro y elegir el color de las piedras para crear un estilo único. Hablen entre ustedes y elijan la versión que mejor se adapte a su gusto.

Con estos cuatro criterios, deberían poder elegir las alianzas que realmente representen sus sueños. Sean como sean, lo más importante es que son sus alianzas, y por eso, son hermosas.
¡Saludos a todos!
el joyero Haik
Hola me encanta el oro rosa, no leí nada respecto al mismo.
Me resulta de una delicada fineza.
Muchas gracias por tu comentario Silvana. Sin duda haré un post sobre el oro rosado. Muchas gracias.